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 El Arte del Decir  (69) Quizás, la unidad de la lengua, sería la frase, no la palabra - dijo un día Jacques Lacan en su Seminario y la idea parece prometedora, en tanto en la frase se alcanzaría algo de sentido. Por supuesto una frase puede estar compuesta por sólo una palabra: quien dice simplemente ay!, expresa en su lamento todo un mundo de significación y no es la extensión material lo que definiria a la frase, sino una extensión de sentido. Aclaro de sentido y no de significado puesto que una frase cualquiera, por ejemplo, "La vida es una sombra. Una historia, contada por un necio, llena de ruido y furia, que nada significa" de Macbeth, de William Shakespeare, muestra que el significado escapa, pero el sentido, el lamento por la locura de la existencia, sigue presente. Como buenos seres hablantes no nos fijamos en el fragmento que dice que nada significa y preferimos atormentarnos con el sonido y la furia  Quizás nuestras frases mas banales, esas que murmuramos casi...
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 El Arte del Decir (68) Una opinion común - no despreciable - supone que hay temas poeticos. Que el amor, la muerte, la soledad, la distancia, por ejemplo, son temas que cuadran para escribir poemas, mientras que la política, la ciencia, el cultivo de las azaleas, los viajes por el interior de una provincia, la publicidad de un limpiavajilla o el hambre de un necesitado no lo son. Gente bien intencionada afirma con soltura que "es mejor escribir sobre cosas bellas y agradables porque para sufrimiento ya tenemos la realidad" y sin el menor empacho se zampan alegremente un texto cuya felicidad está seguramente reñida con su verosimilitud. En verdad, esas personas estan motivadas por encontrarle una finalidad a todo mientras la poesía se mantiene por sí misma y los poemas hablan de los temas mas variados, prosaicos y sorprendentes sin otra finalidad que esplender con las palabras y hacer pensar - indirectamente - en las cosas que importan. Alan Jenkins (1955) nacido en Surrey, I...
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 El Arte del Decir (67) Nombrar, separarar, decir. Tal es el oficio del escritor desde el mas famoso hasta el más pequeño. Con las palabras, las cosas mueren pero a cambio de esa muerte, ganan un cielo (o un infierno, vaya uno a saber) que es la inmortalidad simbólica. Allí, en ese limbo creado por la lengua permanecen. Pero también al nombrar, separamos. Colocamos cada cosa en su lugar, lugar que está creado por la lengua pero tambien por las imágenes. En cierto modo al nombrar, la  realidad se ordena, se divide, se ubica y adquiere consistencia. Esto lo debemos al lenguaje. También un exilio definitivo de lo real, una forma de ausencia que compensamos, inutilmente, escribiendo y leyendo poemas. En ellos intentamos unir todas las cosas nombradas y esto también falla, pero por un instante la ilusión nos alegra y nos conforta. Yang Biwei, nacida en Zhaotong, provincia de Yunnan, en 1988, es una de las más aclamadas poetas de su generación en la China actual . Su poesía es direc...
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 El Arte del Decir (66) Todo poema es autobiográfico. La expresion anterior, diré, es manifiestamente falsa. Es cierto que los poemas se construyen también con recuerdos personales, pero creo que cuando se escriben ya trascienden nuestra persona, se colocan en una zona donde pueden reclamados por cualquiera que pase y se reconoce. O no se reconoce y discute. En este sentido, no hay que buscar la verdad personal del poeta (eso vale solo si se esta escribiendo una biografía), sino que al leer un poema hay que pensar en que frase de él, estamos incluídos nosotros, no el autor. En otras palabras, nosotros, los lectores somos receptores y reconstructores no del poema (que ya está escrito) sino de los sentidos de esa escritura que crecen y se multiplican en nosotros para darnos alegría, tristeza, indignación, paz, fuerza y humildad. Aun cuando no encontremos ningun sentido en lo que leemos, aun cuando el poema no nos evoque ninguna imagen, igual cumple su funcion clave en nosotros, que e...
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   El Arte del Decir (65) Un poema es una materia extraña: desplegado en el tiempo y el espacio es sin embargo resistente a ellos lo cual prueban las traducciones (que lo transportan de un pais a otro) y la perennidad (que hace que escritos de hace muchos años nos suenen actuales). Los poemas viajan así de geografía y de épocas con una facilidad que envidiamos los seres vivos siempre sujetos a los límites de las horas y los lugares. Pero me pregunto si esto no es posible porque los poemas están muertos, esto es estan arrebatados del tiempo por efecto del lenguaje que mata lo que nombra, para dotarlo de una eternidad de la que carecen las cosas vivas. Es cierto que es una muerte sorprendente porque leer un poema puede vivificarnos y así asistimos a otro de sus extraños dones, los poemas guardan de manera misteriosa restos de vida entre sus frases y cuando los leemos ( en voz alta o silenciosamente) se avivan  de nuevo los goces que los vieron nacer y los que nos provocan, ...
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  El Arte del Decir (64) La poesía escrita, la poesía hablada, la poesía cantada, son tres formas de aparición en la literatura de ese raro género, que muchas veces no nos animamos a definir, por miedo a dejar afuera alguna de sus multiples formas. Y es verdad, la poesía muta, se recompone, se disuelve, y se transforma en innúmeras variaciones que me parecen que cualquiera que sea la forma que adopta debe ser siempre alusiva y que el dicho de su materia no ahorre el decir que yace bajo sus formas múltiples. Decir, es siempre lo que motiva un poema, que no es lo mismo que contar (que yace bajo las novelas y los cuentos) ni representar (que está en lo profundo de las obras de teatro). En el contar hay - por lo general - un argumento, una secuencia, pasos que van siendo dados uno después del otro, mientras que los poemas tienen algo de instantáneo (aunque sean largos), de fulguracíon, de presente (aunque hablen del pasado o se asomen al futuro). Es lo que el decir produce, actualiza, ...