El Arte del Decir (159) La critica de poesía suele oscilar entre posiciones claramente contradictorias: aquellos que desarman los poemas como si fueran motores o licuadoras y analizándolos exhaustivamente, procuran vislumbrar los sentidos últimos que el poeta habría querido cuajar en ese escrito, pero al mismo tiempo, su fraccionamiento inevitable hace desaparecer todo sentido de la belleza. Y luego están los criticos "biografistas", lo que pretenden encontrar en cada coma, en cada exclamación, en cada partícula de un texto literario, una huella de la vida (poco destacable, generalmente) del admirado poeta, atravesando así el texto con una curiosidad hipocondríaca, detestable, infame que hacen pensar al lector que un poema no es tal sino expresa una verdad desconocida (por el mismo escritor) de la vida de ese pobre poeta que ha escrito. Las dos empresas me parecen igualmente vanas. Siempre he admirado un crítico llamado Jaime Rest, quien en su vida se dedicó a presentarnos e...