El Arte del Decir (155)
La construcción de un poema revela, muchas veces, más de la estética de su creador que numerosos ensayos críticos sobre el tema. Lo malo es que no poseemos muchas de esas confesiones, no por orgullo de los poetas o por preservar vaya a saber que talento misterioso, sino porque sencillamente elaborar un poema es para muchos simplemente intuitivo, no saben muy bien como se construyó y para explicarlo aluden a una comunicación con el alma de los pueblos (como los románticos alemanes y argentinos), con los dioses (como los griegos y los argentinos), con las fuerzas de una revolución latente, sea personal o social (como los rusos y los argentinos) o con cualquier presencia fundamental y oculta, con un misterio al que se accede por vía de la iluminación o el desconcierto. Estos manifiestos, suelen ser un poco ingenuos aunque valiosos y cualquiera de ellos merece un lugar en el estrado de las explicaciones. Lo cierto es que la lengua - la lengua madre y algunas aprendidas también - son la matriz a partir del cual se engendra cualquier escrito con la particularidad que un escrito se sale de esa lengua, la precipita, la coagula en textos cuya interpretación es más posible y canónica que el lenguaje hablado, lleno de incongruencias, extravíos y redundancias. Un escrito es así lo mejor que puede quedar de una poesía, aun de las regionales y de las que se transmitieron oralmente, como lo prueban los cancioneros populares y la obra de una de las grandes poetas, la tucumana Leda Valladares.
Aída Toledo (1958) Poeta guatemalteca, es también narradora, ensayista y profesora de literatura latinoamericana. Obtuvo un doctorado en Literatura y Cultura Latinoamericana en la Universidad de Pittsburgh en 2001. Ha ganado premios como los Juegos Hispanoamericanos de Quetzaltenango en 2003. Su poesía es aguda y desconcertante, con apelaciones al humor en muchos de sus pasajes, elaborando así una obra original que denuncia la condición femenina en muchos países de nuestro continente.
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DEGRADACIÓN
EN Fá(bula) MENOR
Sube hombrecito le digo y
Se transforma en gato
Sube gatito le digo y
Se transforma en cabro
Sube cabrito le digo y
Se transforma en perro
Sube perrito le digo y
Se transforma en asno
Sube asnito le digo y
Se transforma en león
(Ruge ruge ruge)
Sube leoncito le digo y
Se transforma en mono
Sube monito le digo y
Entonces sube
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PUDISTE HABER SIDO NORMAL
Me reprochaba mi abuelo
Sin embargo
Siempre sentí este vértigo
Producto de aquellas
Novelas de aventuras donde
Margarita de Poitiers
Le abría el balcón a
Enrique VI y
Yo me introducía invisible
Mientras él se escurría
Entre sábanas de seda
A tomar para sí
A su dama de terciopelo
Y la Poesía Dios mío
la Poesía
Con aquel intenso sentimiento amoroso
si era Bécquer
o
Aquellos madrigales embriagándome
Las noches
Y era yo las princesas
de Rubén
Y yo deseaba ardientemente
Que Darío lamiera
Mis pezones incipientes
Y fui Matilde o aquella solitaria
Sirena
marcada con colillas de cigarillo
Del poema de Neruda
Ninguno de esos mundos
me fue ajeno
Ni sor Juana y los miles de
Hombres necios que repetí
Ahita de resentimiento
Pero las palabras de mi abuelo
Insistían
Pudiste haber sido normal
Haciendo de la cocina
Y el tejido
un arte para
Cazar marido
Pero ella
la amada
la bien amada
La a veces comprometida
la exiliada
La erotica y sensual
la cancerbera
No me ha dejado ser
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NACÍ AQUÍ
Por eso miro
Algo torcido
Y la manera de caminar
Como que me persiguieran
La tomé en Comalusac
Lugar de muertos
Antro de fantasmas
Reducto de espectros
Allí todavía
Se agazapan nuestros muertos
Nací aquí
Y no me corro
Casi nada me da miedo
Ni los ladrones
De la zona 1
Que esperan cada día
Que me descuide
Casi nada me atemoriza
Casi nadie me da pavor
Lo perdí
Subiendo los buses
A las 10 de la noche
Para volver a mi casa
Perdí el miedo
Atravesando el altiplano
Buscándolo a él
En medio de la locura
Perdí el miedo
En un cafe
(que ya no existe)
Esperándolo por largas horas
Sin pestañear
Perdí el miedo
Cuando mataron a Rogelia
Perdí el miedo
Cuando mataron a Patricia
Y cómo derramaron
La sangre de Mirna
También
Cuando mataron a Ileana
Cuando mataron a Rebeca
Cuando mataron a Nora
A Ana/a Beatriz/ a Loida/ a María
A muchas
Perdí el miedo sobre todo
Cuando mataron a Rosario
Ay cómo mataron a Rosario
No le tuvieron pena
Allí se quedó tirada
Junto a su hermano
Junto a su hijito
Muriendo
Lentamente
Ay qué dolor tan grande
Qué pesar
Tanta injusticia
Sin castigo
Por eso
Que la sangre de Rosario
De Mirna
De Patricia
De Ileana
De Nora
De Rebeca
De anabeatrizloidamaría
Nos cubra a todas
Que la sangre de Rosario
Nos dé fuerza/valor/coraje/cólera/indignación
Rabia nos de
Porque haber
Nacido aquí
No es nada más
Así como así

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