El Arte del Decir (111) Por un instante, el mundo que se había extinguido revivió en algunos poemas. Las cosas cobraron una vida esplendente, lúcida, majestuosa. No es que no había tristeza o malos momentos pero eso fué compensado por un uso de la lengua que permitía que cada palabra remitiera a otra e incluso había algunas que no significaban nada, pero que brillaban, orgullosas, en en los escritos. Todas esas palabras que parecían haber sido puestas de manera casi azarosa, tuvieron, sin embargo un orden secreto que remitía a la lengua que habla continuamente en nosotros, pero tambien a la realidad, donde esos objetos, personas, animales, plantas que el poema describía, vivían una existencia que no se hubiera notado sino fuera por las palabras. Así fué que el poeta supo tocar lo real, y éste le devolvió un goce que no hubiera podido conseguir de otra manera. Adam Zagajewski (1945 - 2021) es un poeta polaco contemporáneo, quien recibió el Premio Princesa de Asturias en 2017. Nacid...