Entradas

Mostrando entradas de junio, 2024
Imagen
 El Arte del Decir (193) "Un poema comienza en deleite y termina en sabiduría" afirmó, en alguna ocasión Robert Frost el gran poeta norteamericano y en ese movimiento, finamente anunciado, vemos un objetivo que el poeta, al escribir, se plantea siempre. Puede ser que no sea consciente de esa estricta afirmación, pero todo poema está escrito entre esos dos tensiones de la subjetividad. El deleite, elemento que no debe anularse jamás, aunque escribamos sobre las crueldades del mundo; la sabiduría, ese lugar donde la lengua descansa para, en una o dos frases, anunciarnos - si tenemos suerte - el nacimiento de una nueva forma de mencionar lo real de la vida, esa mezcla de pasiones, inteligencias, azar y determinación que conforma una trama secreta a la cual sólo a veces - y por mediación de un poema, aunque no es la unica forma de acercarse a este tejido - tenemos ocasión de acceder. Escribir es, siempre, intentar develar el misterio de lo real que se esconde y se hurta entre las...
Imagen
 El Arte del Decir (192) El tiempo de la lengua es un tiempo simbólico, cuya duración parece acompasarse con la duración misma del poema, ya que una vez leido o recitado, lo narrado parece no existir más, salvo en la memoria de quienes lo escucharon y se complacieron con ello. El poema tiene entonces una existencia precaria que se inaugura en el momento que accedemos a él y se termina cuando damos vuelta la página o nos preparamos para escuchar el siguiente. Esa duración que parece ínfima, sin embargo es decisiva porque quienes perciben el tiempo simbólico, perciben también que él permanece abierto siempre, y en su espesor es posible colocar poemas, narraciones, novelas, obras de teatro, que en su fugacidad provocan al espectador y lo forman, esto es le dan un gusto, un tacto para acceder a la proxima obra, al proximo poema, incluso al verso siguiente. Cada vez que se leen, se recitan, los escritos son y cuando no existen permanecen asidos a la materialidad de las letras para renac...
Imagen
  El Arte del Decir (191) Las relaciones entre el decir poético y lo que se llama, habitualmente, la realidad, son complejas. No existe, desde luego, una correspondencia unívoca como lo pretenden algunas tradiciones de poesía "realista". Por el solo hecho de ser incorporado a la lengua bajo la forma de uno o varios poemas, una "realidad" se transforma en un ser de palabras, un ser cuya existencia depende de la lectura o la escritura. Y, como tal, sufre ( o se complace) en todos los destinos de la lengua: se metaforiza, se desplaza engendrando numerosos significados, se acopla con otras palabras, a veces, hasta se silencia para que su presencia, simbólica, se notada mas eficazmente. Incluso algunos han dicho que ante ciertos elementos reales como los campos de concentración nazis, la poesía no podía ser emitida, puesto que la magnitud del horror hacia imposible una representación de ese horror mismo. En verdad, Paul Celan, desmintió de alguna manera esa afirmación ta...
Imagen
  El Arte del Decir (190) Según el agudo jesuita Baltasar Gracián, el gusto estético es una virtud cuando es cultivado y sus capacidades son que "realza la excelencia del entender el apetito del desear, y después la fruición de poseer" y en tanto "péganse los gustos con el trato, y se heredan con la continuidad: gran suerte de comunicar con quien lo tiene en su punto" nuestra frecuentación de personas y obras donde este gusto esté bien desarrollado, nos permite desarrollarlo a su vez, en nuestra subjetividad.  Y estas reflexiones sobre el gusto no me parecen ajenas a la poesía ,toda vez que ella, aun cuando transmita una sensación desoladora o una horrorosa situación del ser, debe poseer algo de gusto, un mínimo, que permite al lector conocer lo dificil que allí se despliega, pero al mismo tiempo, tenga una distancia elemental con quien sufre tantas desgracias. Este punto, el del gusto, vale tambien para los poemas (un poquitín mas raros) donde la alegría es la prot...