El Arte del Decir (174)
El mito de Babel constituye un mito que se aproxima al origen del lenguaje, aunque cuando se coloca allí una supuesta rebelión contra dios, las explicaciones se vuelven difíciles. ¿Por qué sería una rebelión, lo que ocasionó la multiplicidad de las lenguas? ¿Por qué es el esfuerzo denodado del hombre por alcanzar los cielos, lo que se resuelve en un parloteo desorientador? La hipótesis que podemos sugerir es que el mito expresa que hay algo de lo real (aquí los cielos) que no puede ser alcanzado nunca por el sujeto y que lo que parece ser una solución esto es, multiplicar las lenguas, para que alguna llegue a tocar ese nódulo externo que nos constituye desde lo más íntimo, no es más que una deriva sin fin. Es decir que la supuesta solución ha agravado la búsqueda que ahora debe atravesar las traducciones, los múltiples sentidos y la cacofonía que las lenguas producen en el mundo. En este sentido la poesía contribuye a la desorientación por una parte porque todo poema parece prometer que algo de ese real (cualquiera sea, al fin y al cabo los cielos no es más que una metáfora de lo inaprensible) será tocado, pero por otro lado, genera belleza, un efecto de placer inesperado que sacude el cuerpo y lo vivifica.
Hilda Doolitle (1886 - 1961) más conocida como H.D. fue una poeta norteamericana adscripta inicialmente al imaginismo, amiga de Ezra Pound que compartió estudios con Marianne Moore y Williams Carlos Williams. Se analizó con Sigmund Freud, al que dedicó un poema donde reconoce que ese análisis la ayudó a decidir su tarea poética. Sus escritos son misteriosos pero profundamente atractivos, donde no se reconoce con claridad la voz de quien habla pero están habitados por una insondable belleza.
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Pigmalión
I
¿Debo dejarme capturar
por mi propia luz?
¿debo dejarme romper
por mi propio calor?
¿o debo partir la roca como antiguamente
lo hice y romper mi propio fuego
con su superficie?
¿acaso este fuego me frustra a mí
y a mi arte
o mi trabajo nubla su luz?
¿cuál es el dios,
cuál es la piedra
que el dios toma para su uso?
II
¿Qué soy yo,
la piedra o el poder
que levanta la roca de la tierra?
¿soy el amo de este fuego,
es este fuego mi propia fuerza?
¿soy el amo de estos
remolinos de luz encimados?
¿los creé como en tiempos antiguos
creé a los dioses a partir de las piedras?
¿hice este fuego para mí mismo?
¿o es esto arrogancia?
¿es este fuego un dios
que me busca en la oscuridad?
III
Hice una imagen sobre otra para mi propio uso,
hice una imagen sobre otra porque la gracia
de Palas era mi pedernal
y Hefesto me ayudaba.
Hice que un dios después de otro
saliera de la piedra fría,
hice a los dioses inferiores que los hombres
porque yo era un hombre y ellos mi trabajo;
y ahora ¿qué es eso que ha terminado?
el fuego ha sacudido mi mano,
mis esfuerzos son polvo.
IV
¿Ahora qué es lo que ha terminado?
sobre mi cabeza se posa el
V
Se fundieron con la luz
y estoy desolado;
se derritieron;
cada uno de su pedestal,
cada uno se va;
se fueron;
¿qué agonía puede expresar mi pena?
de su base de mármol cada uno
dio un paso y entró en la luz
y mi trabajo es en vano.
VI
Ahora, ¿soy yo el poder
que hizo este fuego
como antiguamente hice que los dioses
salieran de las piedras?
¿soy yo el dios?
¿o acaso este fuego me esculpe
para su uso?
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Azar
El azar dice:
ven aquí,
el azar dice:
¿resistirías
partir?
el azar dice:
amor,
no hemos amado
por casi un año,
¿resistirías
esta soledad?
yo no;
además de ti,
le temo
al viento,
al pájaro,
al mar,
a la ola,
a los lugares bajos
y al aire alto;
oigo
funestas amenazas
por todas partes;
me asusto
con el viento
en el sicomoro,
no puedo soportar
nada
más;
el azar dice:
querida,
estoy aquí,
¿no me quieres
más?
(Traducciones de Tom Maver)
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Las Islas (1921)
I
¿Qué son las islas para mí,
qué es Grecia,
qué son Rodas, Samos, Chios,
Paros que mira a Occidente,
Creta?
¿Qué es Samotracia,
que asoma como un barco,
Imbros que desgarra con el pecho las olas
enfurecidas?
¿Qué son Naxos, Paros, Milos,
el círculo en torno a Licia,
las Cíclades
collar blanco?
¿Qué es Grecia-
Esparta, que asoma como roca,
Tebas, Atenas,
qué es Corinto?
¿Qué es Euboia
con sus lilas autóctonas
qué es Euboia, cubierta de pasto,
incrustada de súbitos bancos de arena,
qué es Creta?
¿Qué son las islas para mí,
qué es Grecia?
II
¿Qué puede darme el amor de la tierra
que tú no me hayas dado-
qué saben los altos espartanos,
y los pueblos más gentiles del Atica?
¿Qué poseen Esparta y sus mujeres
que importe más que esto?
¿Qué son las islas para mí
si te extravías-
qué es Naxos, Tinos, Andros,
y Delos, broche
del collar blanco?
III
¿Qué puede darme el amor de la tierra
que tú no me hayas dado,
qué puede quebrar en mí el amor de la contienda
que tú mismo no hayas destruido?
Bien puede Esparta penetrar en Atenas,
Tebas provocar la ruina de Esparta,
cada una cambia como el agua,
la sal, se eleva para sembrar el terror
y retrocede.
(Traducción de María Negroni y Sophie Black)
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