El Arte del Decir (168)
¿Por qué la poesía se coloca en lo más alto de las artes literarias? ¿Es por su complejidad, por su intelectualismo, por su dificultad - en algunos casos de ser comprendida? Creo que no, porque en verdad la poesía se escribe con una relación singular con el cuerpo y sus palabras valen menos por su significado que por la manera en que tocan las fibras de nuestra corporalidad, una manera que es misteriosa, como dirían algunos, pero que para mí evoca el encuentro con la lengua, ése que realizamos en nuestros primeros años, donde la presencia de los vocablos dicho por Otro, desataban el júbilo, la tristeza, el entusiasmo o la placidez, sin que comprendiéramos verdaderamente las palabras que nos decían. Quiero aclarar que el significado de los poemas es también una ocasión de gozo, pero justamente porque vemos como las frases del poema transportan de manera tan justa, tan precisa lo que quieren decirnos. La sonoridad de un poema, esto es que la voz que transporta y que es implícita, es otro factor que nos provoca estados de ánimo que tocan esa sustancia misteriosa y gozante que nos constituye y que muchas veces ignoraríamos, sino hubiera buenos poetas y buenos poemas que nos los recuerden con su canto.
Edith Sodergran (1892-1923) Nació en San Petersburgo, aunque la mayor parte de su obra fué escrita en alemán y sueco. De nacionalidad finlandesa, su obra ha sido comparada con la de Pound o Rilke. Afectada por la tuberculosis y despojada de sus bienes por la revolución rusa, murió muy joven, a los 31 años. Su voz es precisamente femenina y alcanza una perfección impresionante sobre todo en comentar las dificultades para alcanzar un posición subjetiva como lo muestra el tercero de los poemas aquí publicado, pero a la vez son transitados por el deseo, la libertad y la hermandad jubilosa con otras mujeres.
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Vi un árbol
Vi un árbol más grande que todos los demás
y repleto de piñas inalcanzables;
vi una iglesia grande y con las puertas abiertas
de la que todos salían fuertes y pálidos
y listos para morir;
vi a una mujer que sonriente y maquillada
jugaba su suerte a los dados
y vi que perdía.
En torno a aquello se dibujaba un círculo
que nadie traspasa.
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Mis flores artificiales
Mis flores artificiales
enviaré a tu casa.
Mis pequeños leones de bronce
colocaré a tu puerta.
Yo me sentaré abajo en la escalera --
una perla oriental extraviada
en el rugiente mar de la gran ciudad.
(Traducción de Neila García)
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Vierge moderne
No soy mujer. Soy un neutro.
Soy un niño, un paje y una osada decisión,
soy un rayo risueño de un sol escarlata...
Soy una red para todos los peces golosos,
soy un brindis en honor a todas las mujeres.
soy un paso hacia el azar y la ruina,
soy un salto en la libertad y en el yo...
Soy el murmullo de la sangre en el oído del hombre,
soy un escalofrío del alma, el ansia y la negación de la carne,
soy el anuncio de nuevos paraísos.
Soy una llama inquisitiva e intrépida,
soy agua, honda mas audaz hasta las rodillas,
soy fuego y agua sinceramente unidos por libre decisión.
(Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen)
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