El Arte del Decir (88)
La infinita posibilidad de combinación coherente de los signos lingúisticos y su función - mas allá de su significado o intelección - de satisfacción para el poeta y sobre todo para el lector, hacen de la comprensión racional de un poema un dato importante, pero secundario a la hora del goce de ese escrito. Personalmente no abomino de la significación, la cual creo necesaria, pero advierto que un poema es una música que se expande hacia territorios inexplorados por el sujeto. Todo poema evoca, y en su evocación produce multiples objetos y sensaciones que quizás no fueron pensados como tal por el escritor, pero que se producen en el lector de manera azarosa pero causada por ese fragmento de escritura. Es en ese sentido que creo que hay que entender el "completamiento" de un poema dado por los lectores aunque hay que advertir que ese "completamiento" es ilusorio y sólo aguarda al proximo lector para seguir, cuando el poema es bueno, produciendose.
Samuel Ha - Nagid nació en Cordoba en 933 y murío en 1056 en Granada. Fue un hombre polifacético a la vez rabino, hombre de Estado, general de ejército y poeta siendo su capacidad de explicación de texto biblicos y rabínicos ampliamente reconocida. Practicó una poesía llena de sutiles metáforas y profundas convicciones humanísticas que se expresan por medio de un lenguaje aparentemente sencillo pero cargado de significaciones ocultas.
PODRÍAN LOS REYES ENDEREZAR A LA GENTE
QUE ESTÁ ERRADA
¿Podrían los reyes enderezar a la gente que está errada,
mientras ellos mismos están torcidos?
¿Cómo, en los bosques, podrían las sombras que se doblan
ser rectas cuando los árboles son torcidos?
UNA INVITACION
Dime, mi amigo,
¿Cuándo he de servirte tu vino?
El canto del gallo me ha despertado,
Y el sueño ha desertado mis ojos.
Sal y mira la luz de la mañana
Como un cordel escarlata en el Este.
Date prisa, sírveme una copa,
Antes de que el alba ascienda,
De jugo de granada aromática
De la perfumada mano de una muchacha,
Que cantará canciones. Mi alma
Revive y luego muere.
LA GUERRA
La guerra al principio es como una joven muchacha
Con la cual todo hombre desea flirtear.
Y al final es una mujer vieja.
Todos los que se la encuentran se sienten
afligidos y lastimados.
LA HORA
Ella dijo: "Sé feliz de que Dios te haya ayudado
[a alcanzar
la edad de 50 en este mundo", sin saber
que para mí no hay diferencia entre mi vida
pasada y la de Noé de quien apenas he oído
Para mí sólo existe la hora en la que estoy presente
[en este mundo;
Permanece un momento y luego, como una nube,
[se aleja.
LA TIERRA PARA EL HOMBRE
La tierra para el hombre
es una prisión perpetua.
Estas pequeñas ayudas, entonces,
para tontos:
Corre adonde quieras.
El cielo te rodea.
Sal si puedes.
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