El Arte del Decir (86)


Es de vital importancia el silencio, el espacio que separa una palabra de otra, una frase de la siguiente en los poemas. Es, para decirlo de alguna forma, la manera en que un poema respira. Así es que la extensión de los silencios marca el ritmo íntimo de la poesía, su capacidad para destacar que todo escrito brota de la nada (simbolizada por la pagina en blanco) y se despliega en la medida en que esa nada activa se lo permite. De este modo, la respiración de un poema es como una sangre negativa que circula entre las palabras, las hace posibles, o las condena a ser un revoltijo del que poco puede esperarse. Es tan importante para un poeta afianzarse en el ejercicio de elegir palabras o frases como también en la calma para introducir pausas entre cada revoloteo de la lengua.

Michal Habaj (1974) es un poeta eslovaco, nacido en Bratislava es un excelente representante de la literatura de Eslovaquia, su voz tiene una precisión incomparable para desplegar un estilo que ha sido acertadamente descripto como un trance hipnótico en el cual vemos a la lengua crear las realidades a las cuales parece referirse. Su poema Destino del Humano es serenamente conmovedor.



Destino del humano



una infinita noche polar: cayó sobre el paisaje: el paisaje vasto:

tú y yo: vagamos uno dentro del otro: en medio de las tinieblas:

que envolvieron al mundo: cortina de la muerte cortina del

vacío:

has visto un pájaro volando en el cielo: has visto una corza

arrojarse sobre el matorral: has visto el agua del manantial

el aire respirable: has visto el mundo fuera del monitor:

¿cuándo fue la última vez cuándo fue la última vez?: córtame un

pedazo

del teclado: del pan de jengibre más dulce: toca

la pantalla: de la piel más suave: el cielo está adentro para

siempre:

en el escafandro: caminamos en las tinieblas: el guante dentro

del guante:

los ojos detrás del parabrisas: te gusto dilo

te gusto: el ordenador aún no me ha hecho tal pregunta:

¿la aprendió él de nosotros o nosotros de él?:

en medio del planeta muerto: en medio del universo

inhóspito: solo amar es posible: amar, únicamente. 


 



Las modelos de siete años



He visto a las modelos de siete años: intercambiando


carpetas de fotos en lugar de servilletas*: contando las calorías


de los bollitos


con crema de vainilla en los comedores escolares: deletreando


sus nombres en las portadas de las revistas de moda: solo lo


mejor


para nuestras chiquillas: drogas pasarelas discotecas:


drogas pasarelas discotecas: bolso de mano el mejor bolso


escolar:


anfetamina la mejor vitamina: las modelos de siete años:


revolotean por el cielo de las delicias soñadas: en un Chevrolet


rosa


un delirio de pasión: alegremente adultas adultamente serias:


sus sonrisas y peinados: los conocemos de la televisión: sus


labios


y los cabellos: los conoces de las discotecas: drogas pasarelas


discotecas:


drogas pasarelas discotecas: he visto a las modelos de siete


años:


vanamente buscando las combas y paletas: en los cajones


tenebrosos


de sus adentros: aprendiendo a saltar sobre una pierna con


desesperación:


en los tenebrosos pasos subterráneos de las metrópolis de neón.  


 

*Las niñas pequeñas en Eslovaquia coleccionaban servilletas de distintos diseños.






Karmacoma



Las caras de ceniza no adivinan nada

En otro país quizá sabes cómo te llamas

Tocas el cielo con una cabellera que no te pertenece

Cualquiera te saluda y se va sin decir palabra

No perteneces a ningún lugar

Sin una edad precisa y a pesar de todo más joven

No cedes el paso cuando no puedes dar un paso

Y tú vacilas entre dos pasos

Entre dos briznas en el viento

Eres una palabra atropellada que se asomó

A la lengua olvidada mucho antes

Eres solo un grito del cielo mudo

Que te acaricia con las estrellas

Que no te pertenecen

¿A quién pertenece este sueño

En el que vacilas y estás clavado en un lugar

Y preguntas

Las direcciones los números el futuro

El destino que vaciló entre dos vidas?

Las caras de ceniza no adivinan nada

Ya lo sabes

Escupes en tus manos

Nunca lo harás

Ya sabes cómo te llamas

En otro país en otro tiempo en otro futuro

Los pájaros se posan en tus manos

El cielo mudo grita a través de ellos

Te arrancas el pelo que no te pertenece

Confundí las direcciones los nombres los futuros

Confundí los pasos las palabras los idiomas

Confundí las caras los pelos los destinos

No perteneces a ningún lugar

Tenías miles de madres miles de padres

Miles de mujeres miles de hijas miles de hijos

En otro futuro en otro pasado

No perteneces a ningún lugar

No perteneces a ningún lugar

El universo te destruyó

Sin el menor interés 

 











Comentarios

Entradas populares de este blog