El Arte del Decir (80)
Las poesías que describen el mundo, muchas veces lo hacen por una acumulación de detalles y de circunstancias. Otras, el lenguaje se vuelve despojado, apenas se distancia de una prosa sencilla, pero habitada por numerosas alusiones casi imperceptibles en el texto. Tal el caso de muchos poemas clasicos de la literatura de Oriente, donde el ánimo de describir es cuasi fotográfico, las imágenes son leves, imperceptibles, casi no toman vuelo del objeto que describen, apenas lo delinean en su sobriedad, en su existencia vigorosa pero delicada, en su simple ser que esplende con mayor firmeza, creo, que cuando se superponen tantos detalles y tantos arabescos. Son dos formas de describir (habrá sin duda muchas más) pero la oriental parece respetar más el ser mismo de los objetos que estan ahí, quietos o en movimiento, pero dibujados con un pincel fónico que se pega a su ser de apariencia.
Ou - Yang - Siu (1007-1072) tambien conocido como Zuiweng, "el viejo borracho", fue un poeta chino de la dinastía Sung. A los 4 años quedó huérfano de padre y creció en la miseria. Sin embargo, autodidacta apasionado, llegó a convertirse en doctor en 1030 y a ejercer varios cargos en el gobierno chino donde promovió una serie de reformas militares, agricolas y administrativas. Su prosa es notable, y sus poemas reposan en una minuciosa reconstrucción del objeto procurando una descripcion lo más exacta posible para que brille en su existencia.
Pescador
El viento aleja el sedal de la caña.
Con sombrero de paja y capa
de hierba, el pescador está invisible
Entre largas cañas. La
llovizna de primavera impide ver
a distancia y la bruma que se
alza del agua ha ocultado las colinas.
Magnífico que un bote pintado...
Magnífico que un bote pintado lleve vino al lago del poniente.
Urgentes los ritmos y tantas melodías,
imperiosa la cita con una taza de jade,
mientras suaves flotan en tranquilas olas y se atiende al borracho que ya duerme.
Las nubes que se mueven de alguna manera estan bajo el barco
que se mueve
donde el agua vacía es clara y fresca.
Busco, miro hacia abajo, persisto
y siento como si hubiera otro cielo en este lago.
Ch'ing yü an
¡De todas las cosas que florecen en una sola primavera
dos tercios terminan
verde oscuro y rojo hermoso, todo en confusión!
Con sauces verdes en el jardín
brisas suaves a través de la persiana
un hombre puede consumirse
comprando una flor -así como vino- en el mercado de Ch'ang-an!
¿Puede eso igualar los duraznos y ciruelos en flor?
Con razón el viento del este revuelve las lágrimas de un exiliado
esta nostalgia desafía a las palabras
el tú de los sueños -no alcanza-
¡Si tan solo estuviese en casa!
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